Por qué se pierde calidad al corregir una fotografía digital (y cómo no perderla...)

Las posibilidades de corrección tonal de una fotografía digital están limitadas por la pérdida de calidad final que estas mismas correcciones producen.

En la fotografía analógica, las correcciones de color pueden tener lugar en la toma, mediante el empleo de filtros, así como cuando pasamos la imagen de un medio a otro, tal como sucede cuando se copia el negativo en el papel. De la misma manera, los negativos más densos o menos densos, es decir, sobrexpuestos y subexpuestos, se corrigen en la copia con variaciones del tiempo de exposición. Un negativo muy denso se corregirá aumentando el tiempo de exposición sobre el papel fotográfico y, a la inversa, uno subexpuesto con menos tiempo de exposición.

Sin embargo, con las imágenes digitales no hay un paso de un medio a otro ya que no existe la copia en su concepto analógico. Para compensar errores de exposición lo único que podemos hacer es cambiar el valor de los píxeles existentes, pero no podemos crear información.

Un ejemplo

En la foto 1 el histograma correspondiente presenta un caso de subexposición. Es un archivo con una profundidad de color de 8 bit. La imagen consta de píxeles con valor de 0 a 130. Dentro de este rango de 130 píxeles está representada la totalidad de la foto. Podemos decir entonces que además de una subexposición hay una compresión del rango tonal, porque una imagen que podría emplear la escala completa de 0 a 255 valores, está abarcando en realidad sólo 130 valores. Esta reducción de la escala tonal asociada a la subexposición es similar a lo que ocurre cuando empleamos película.

En la foto 2 efectuamos una corrección empleando la herramienta Niveles/Levels, indicándole a Photoshop que reasigne los valores de la imagen para que el valor 130 se convierta en 240, y los valores subsiguientes hacia abajo tomen el lugar correspondiente de acuerdo a un intervalo proporcional.

Sin embargo, como disponemos sólo de 130 valores para representar la escena, y no podemos generar valores intermedios, lo que estamos haciendo es readministrar los datos para que cada uno de los valores ocupe un lugar correcto para mostrar una escena con buen rango dinámico. Sin embargo, nos faltan los valores intermedios.

En la foto 3 vemos como se forma ese llamado “efecto peine”, por la similitud del histograma resultante con el perfil dentado. Hemos resampleado los valores de la escena para simular una escala tonal correcta, pero contamos con menos valores de los necesarios para tener una buena continuidad tonal. Este es un efecto de posterización, en el que nos faltan los valores intermedios.